Esos pasos que se generan al andar, cada paso suave sobre la hierba, con dulzura y sutileza, con una delicadeza angelical. El viento acaricia el rostro y el cuerpo, animándote a seguir por dónde has decidido emprender. Con cada bocanada de aire que te llega te produce una tierna sonrisa en esos labios que habían…