Eludiendo los pensamientos que te vuelven a la oscuridad, es un camino de perseverancia, complicado, pero el más grato que obtendrás.
Haz cuanto tu corazón te indique aunque tu mente tema lo que pueda ocurrir.
Desde la luz guiada serás pues al corazón no le pueden hacer dudar.
Ningún oscuro puede acceder al corazón, más sí a una mente llena de temor.
Cuando te veas oscura y triste con pensamientos negativos insistentes es momento de respirar y pedir luz al cielo.
Las pobres almas perdidas sólo buscan que alguien las escuche, pero son ellas mismas las que se niegan a buscar el amor y la luz.
Respeta los caminos que tus hermanos toman.
Sé creadora de tu camino lleno de luz.
Sabes por donde has de transitar, es el miedo el que no te deja actuar.
Desde la luz que nuestra oscuridad proyecta está la sanación.
Temes lo que otros proyectan pero miles de reflejos hay en este mundo.
Sólo tu alma sabe qué apariencia ha de tener y desde la luz mayores bellezas siempre hay.
Vuelve a tu centro que ya encontraste, cultívalo y mantenlo.
Quita las semillas que ningún bien te aportan.
Libérate de las semillas que han plantado en tu mente para hacerte mal.
Planta tú misma las semillas que te harán brillar y ser feliz.